Abrazarme quiero en la
bandera de la paz y unirme al mundo en una sola hermandad como el cielo se
pinta de colores cuando asoma el arco iris.
Vivir bajo la sombra de una sola patria de un solo padre, en un mundo
sin fronteras, sin razas ni clases sociales.
Un mundo en donde la palabra amor llegue con su melodía a todos los
oídos y alegre a todos los corazones.
Ansío un mundo en donde todos miremos el mismo cielo, en donde la misma
lluvia nos empape a todos, en donde el trinar de las aves nos recuerde que
todos somos hermanos, que Dios nos hizo de muchas razas, de muchos colores pero
sin preferencias ni distingos, porque para Dios todos somos iguales.
Todos venimos de un Dios y
hacia el todos vamos, por tanto no debe existir ninguna brecha que separe a los
seres humanos. Construyamos puentes y
acerquémonos cada día más, dejando de lado la soberbia, el orgullo, la codicia,
la avaricia, la vanidad, porque estas marchitan el alma, dividen a las
naciones, crean fronteras y hacen que
cada uno lleve agua para su molino y avive cada quien su llama para iluminar su
propio camino. Recordemos siempre las
palabras del Divino Maestro, amaos los unos a los otros como yo os he amado.
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