lunes, 3 de marzo de 2014

LA VIDA ES UNA FIESTA


ES MEJOR SONREIR QUE LLORAR





En mis momentos de angustia y soledad, siempre solía decir: a veces quisiera que el tiempo se detenga, que las hojas del calendario lleguen a su final; porque cuando el alma se llena de quebranto y angustia es presa fácil de la tristeza y de la soledad.  Más el destino me arrastra o tal vez sea yo quien lo arrastre tras de mí, mis pies tras un incierto horizonte me enrumban, quizá hasta cuando marche al más allá.

No todo es alegría ni tampoco todo es gozo, somos también parte de un mundo lleno de iniquidad que tarde o temprano nos arrastra a la desesperación y al sufrimiento.  Y más triste se torna aún cuando un mundo de ilusión y de falsas esperanzas, se derrumban y sucumben el alma y el corazón en un tormentoso torbellino de ansiedades que nos hunde en el fango del dolor. 

Triste panorama y oscuro horizonte es el diario vivir del que sufre, quizá a veces sin motivo, es que sin fe y esperanza en Dios esta vida tan solo es un espejismo, en donde quizá se delira y a gritos se clama justicia, clemencia y piedad.  Tal vez consecuencia sea del ambicioso deseo de conquistar el mundo y por muchos errores quizá fui conquistado por él.

Más desde el fango, a meditar me puse y saqué todas las fuerzas desde las mismas entrañas de mi ser, porque no podía ser abatido por las tormentas que quizá yo mismo construí.  Asumí una actitud mental positiva y dije: a cual Lázaro en el fondo de la fosa, “levántate y anda” es mejor reír que llorar, es necesario caer pero  es victoria sobre la iniquidad levantarse, es mejor dar y no tan solo esperar recibir. Levanté la mirada al cielo, y mire un rostro sonriente y bueno que dispuesto a levantarme  estaba y me dijo: tranquilo, basta de llorar y sufrir; yo al mundo te mandé a sonreír y ser feliz, de qué te preocupas hijo mío, ¿cuál es tu preocupación? Que acaso te falta algo en la vida, porque yo todo te di, más fuiste ciego y quejumbroso, que no has podido descubrir las maravillas que para ti con amor hice en mi creación.  Tal vez el llanto innecesario por cosas vanas de esta vida ciegan tu mirada y no te permiten deleitarte con los tesoros que en tu alrededor existen y que a cambio de nada te regalé.  Basta ya de sufrimiento, basta ya de llorar, que no entiendes que esta vida es pasajera y muy pronto a mi retornarás.

Camina por el sendero ancho o angosto me dijo, pero alegra tu rostro e inunda de felicidad tu corazón, no te esfuerces de buscar la dicha en cosas vanas de la vida, no te angusties por cosas que luego te llenarán de desilusión, recuerda que a cada día le basta su propio afán, no trates de atesorar riquezas en la tierra, recuerda que en este mundo eres ave de paso, eres volátil y efímero y muy pronto volarás al infinito, a donde existe el verdadero amor, en donde no hay llanto, tristeza ni dolor. 

Se generoso y útil con mis hermanos que más necesitan, ten presente que al mundo yo te mande a servir y más no a ser servido, cuando te capacites y obtengas sabiduría, no la pongas al servicio del mejor postor por amor al dinero, tu siempre debes estar al servicio de los demás.  Da de ti lo mejor y jamás esperes recompensa de nadie para que no sientas frustración, pues a veces las perlas preciosas se arrojan a los cerdos que no saben valorarlas, más si eres de corazón generoso yo te recompensaré el ciento y el mil por uno, porque todo lo que haces por mis hermanos, por más pequeño y humilde que sea a mí me lo haces.

Adelante entonces hijo mío, levanta la cabeza vuelve a empezar, deja la nostalgia y el tormento, vuelve a sonreír, deléitate con las estrellas del firmamento, sonríe con los rayos del sol, congráciate con las caricias del viento y las olas del mar, disfruta de una tarde de lluvia por más crudo que sea el invierno, sé feliz con el otoño y salta y grita en la primavera y ten presente que todo llega y todo pasa, y que es mejor sonreír que llorar.

MARAVILLOSA ES LA VIDA SI SABES VIVIRLA A CABALIDAD





La vida es maravillosa e infinita que a veces resulta difícil de recorrerla a cabalidad, pues de ella apenas se dibuja ante mí un pequeño horizonte que me invita a recorrer sus caminos, pues hasta hoy piadosamente he recorrido unos cuantos metros, nada más.

Aún soy el aventurero solitario que continúo haciendo caminos en busca de las preciosidades del mundo, lo que permite que el corazón salte dentro del pecho lleno de admiración.  Gozándome en la aventura de la vida contemplo el hermoso y romántico paisaje y tras sus senderos voy consciente de que esto puede ser el principio de algo grande y maravilloso o el final de todo, pues así es la vida del aventurero como cartas que se lanzan y flotan tal vez sin destino.

Quiero continuar la ruta de la vida con la mirada fija en el horizonte que me invita y me incita a seguir adelante, pese a la tentación de volver al pasado; pero estoy convencido de que no debo vivir como un árbol que siempre hace sombra al mismo sitio, no quiero ser como el pájaro prisionero de la jaula, si Dios me regala tanto cielo para volar; pues no puedo darme el lujo tan solo de soñar, no puedo esperar recibir todo hecho, debo caminar y caminar por la travesía de la vida sin miedo a los obstáculos que debo superarlos sin temor a las sorpresas que pueda encontrar.  No puedo encarcelar mi voluntad en las prisiones de la razón, así muchos critiquen que mi travesía es algo sin motivo e incoherente con la razón.

Cada día emprendo mi nuevo viaje y dentro de mi equipaje llevo la voluntad, la fe y la esperanza de seguir adelante en la conquista de mi existencia, sin considerar los resultados de la misma, pues en la vida se gana o se pierde pero sé que en ella más son las oportunidades de ganar que de perder.  Seguiré adelante soñando despierto y en la realidad, luchando como hombre de vida que se desenvuelve en cualquier escenario y circunstancias, pues no se puede esperar la victoria sin ofrendar sacrificios y a estos lo busco sentido como peregrino de este mundo.

Continuando con mi caminata, inmerso en el sacrificio y la perseverancia seguro de que, si en mi caminar la voluntad está a salvo, todo lo demás estará; pues son estas actitudes las que me permitirán graduarme como hombre de conquista y escalar cada día la cima tan anhelada.

Con el alba que anuncia el despertar del nuevo día o al caer la noche bajo la luz de la luna, continúo mi camino sin temor a equivocarme, pues hay errores que no volveré a cometer, quizá algunos los vuelva a repetir y tal vez estrene algunos nuevos, pues la victoria es un bagaje de experiencias positivas y negativas, pero también lo es la derrota y de las dos tengo que aprender.  Seguiré adelante, quizá sin volver la mirada atrás, seguiré adelante, librando muchas batallas de la vida, tal vez sorteando muchos obstáculos, quizá tenga que saltar con coraje algunas barreras que me permitan continuar, pues la vida humana pierde importancia cuando se camina apartado de la fe y la esperanza. 

Y si aún en la soledad tan solo me queda el silencio y mi voz busque oídos en los ausentes, mantendré la calma y la serenidad y en mi mente entonces dibujaré las imágenes de los más bellos recuerdos que serán el mejor antídoto de los sueños rotos y creo que no es demasiado pedirle a la vida que al final de la jornada morir como mueren los enamorados, románticamente en los brazos de una dulce y tierna mujer y con una sonrisa en los labios.

LIBERATE Y SÉ FELIZ




“No hay mayor libertad que el tener a mano la llave que puede abrir y cerrar el curso de nuestra actividad mental”.

Libérate del infierno que has creado en tu mente, de ese infierno sin salida y que te llena de angustia, pues en sus muros circulares te aprieta y estrecha entre sus anillos y hace que experimentes una sensación de ahogo y asfixia, como que todas las salidas están clausuradas.

Libérate y despiértate de los recuerdos dolorosos, del fracaso que nace y vive en tu mente, pues no es el fracaso el que te tiene atrapado, sino que eres tú y solo tú el que está dándose de cabeza, con tus resistencias mentales contra aquél resultado negativo, pues el esfuerzo depende de ti más no el resultado.

Libérate y lánzate al combate con todas tus armas y todos los medios a tu alcance: la experiencia de la vida, la colaboración de los demás, el sentido común, la ley de la proporcionalidad, el idealismo, el entusiasmo, la discreción.  Recuerda que en un campo de batalla, el estratega no puede descuidar ningún detalle; pues de una pequeña imprevisión puede depender una derrota.

Libérate y deja de perder el tiempo en lamentaciones, dándote de cabeza contra el muro indestructible de un hecho consumado.  Libérate de las ataduras que te ligan emocional y adhesivamente a los resultados, y quédate en paz con la satisfacción de haber hecho lo que estaba en tus manos, aceptando la realidad tal como es; ocupado sí; pero nunca preocupado.

Libérate de la obsesión por el pasado, no es posible hacer el viaje de regreso a lomo del tiempo.  No puedes retroceder ni un minuto, ni un segundo.  Todo lo que ha sucedido desde este instante para atrás es un hecho consumado, un imposible.  No permitas que la recordación del pasado te convierta en un manantial de tristeza y sufrimiento.

Libérate del pasado, los muros de tu casa, aunque sean de hormigón, pueden ser desarmados golpe a golpe.  Pero los bloques de los hechos consumados no serán removidos ni un milímetro por los siglos de los siglos, ni las furias de tu corazón podrán hacer nada para que lo que sucedió no hubiera sucedido.

Libérate de los hechos consumados si quieres vivir tu auténtica libertad, pues estos están anclados para siempre como muros inamovibles e indestructibles.  Déjalos allí donde están.  Al recordarlos, te están destruyendo.  Ten piedad de ti mismo y no seas tu propio verdugo.

Libérate del pasado, no abras las viejas heridas, que nunca dejan cicatrizar totalmente.  Deja que las hojas caídas se descompongan y mueran.  Tu sigue hacia adelante, y en cada mañana comienza a vivir de nuevo.

Libérate del pasado, recuerda que las aguas que pasaron, no vuelven a pasar. Lo que ayer se quemó no volverá a arder. Réquiem sobre las hojas muertas y los archivos olvidados. Levanta la cabeza, abre los ojos, mira hacia adelante y avanza hacia un mundo de alegría y esperanza.

LA FELICIDAD Y EL TIEMPO



 

La felicidad y el tiempo son dos regalos maravillosos que Dios nos regaló para vivirlos aquí y ahora, pues no se trata de ninguna mercancía barata que podamos guardarla para el futuro con la finalidad de ganar mejores ganancias.  La felicidad hay que vivirla a cada instante, en el escenario en el que nos encontremos, sin esperar que vengan días mejores o que las condiciones y circunstancias presenten sus mejores atributos, recordemos que el tiempo es vida y cuando lo dejamos pasar en vano vegetamos y morimos, pues este no se regenera, no se recupera, pues se parece a la corriente de un río, una vez pasada no vuelve a pasar más.  

Por estas razones vive cada momento, cada instante de tu vida a plenitud.  Ponte el mejor vestido así sea para barrer o para lavar, no esperes ponértelo cuando tengas la oportunidad de asistir a una fiesta o evento especial, baila la canción de la vida hoy de principio a fin, saborea intensamente el manjar de la vida para que después no te lamentes de haber perdido la oportunidad de ser feliz.  Porque muchos han hipotecado su tiempo y su felicidad con la esperanza de que algún día serán felices y murieron sin gozar de estos maravillosos regalos de Dios.

MI NOMBRE ES FELICIDAD.





Yo soy parte de la vida de aquellos que tienen amigos, porque tener amigos es ser feliz.

Yo soy parte de la vida de aquellos que viven rodeados por personas como usted, pues vivir así es ser feliz.

Yo soy parte de la vida de aquellos que creen que ayer es pasado, mañana es futuro y hoy es un regalo, por eso es llamado presente.

Formo parte de la vida de aquellos que creen en la fuerza del Amor, que creen que para una historia bonita no hay punto final. 

Yo estoy casada, sabían?

Estoy casada con el Tiempo. ¡Ah! Y mi marido es lindo!  Él es responsable de la solución de todos los problemas.

El reconstruye los corazones, el cura lastimaduras, el vence la Tristeza.
Juntos, el Tiempo y yo tuvimos tres hijos:

La Amistad, la Sabiduría, y el Amor.

La Amistad es la hija mayor. Una muchacha linda, sincera, alegre. Ella brilla como el sol.

La Amistad une a las personas, nunca pretende herir, siempre consolar.

La del medio es la Sabiduría, culta, íntegra. Siempre fue la más apegada al padre, el Tiempo.

La Sabiduría y el Tiempo andan siempre juntos!

El menor es el Amor.

¡Ah! cuánto trabajo me da! Es terco, a veces solo quiere vivir en un lugar.

Yo vivo diciendo:

Amor, usted fue hecho para vivir en dos corazones, no en uno.

El Amor es complejo, pero es lindo, muy lindo!

Cuando él comienza a hacer estragos y perjuicios, yo llamo a su padre, y pronto el Tiempo sale a cerrar todas las heridas que el Amor abrió.

Una persona muy importante me enseñó una cosa:

Todo final siempre es verdadero, si todavía no conoce su verdad es porque no llegó el final.

Por eso, crea siempre en mi familia.  Crea en el Tiempo, en la Amistad, en la Sabiduría y, principalmente en el Amor.

Y con seguridad un día, yo, la Felicidad, golpearé a su puerta!!!

Tenga Tiempo para los Sueños.

Ellos conducen en su carruaje hacia las Estrellas.