Cada amanecer es un milagro de Dios, en él se
abre un abanico de oportunidades. Mantén
firme tu fe y tu esperanza y continúa por los senderos de la vida tras tus
ideales. Camina, no te detengas, no
permitas que los perdigones del cansancio y la desesperanza hieran tu voluntad,
vence la adversidad y los obstáculos.
Salta muros y rompe vallas, pero no te detengas y recuerda que mientras
más obstáculos venzas más sabroso es el manjar del triunfo.
Inclaudicable
en la lucha, mantente firme en la causa y pon todos tus recursos en la dura
batalla para alcanzar el ideal propuesto, no te rindas, no abandones la tarea,
que no te venza el cansancio ni la desesperanza. Insiste con fe y esperanza en el Creador.
Jamás
pongas límites a tu vida, no pongas barreras en el camino de tu diario vivir,
recuerda que el NO PUEDO no existe, lo que existe es el NO QUIERO. Si algo crees que no puedes, intenta una y
otra vez pero no te rindas, no desistas de luchar, no te sientas herido por los
dardos del cansancio y del conformismo, déjate iluminar por la fe y la
esperanza de Cristo Jesús, deja que su poder brille en tu vida y continúa la
ruta hasta alcanzar la meta trazada, haz realidad tus sueños y disfruta con
alegría la dulzura del deber cumplido.
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